Cuautepec de Hinojosa, Hidalgo.- La toma de protesta de Jorge Hernández Araus como nuevo presidente municipal de Cuautepec de Hinojosa, para el periodo 2025-2027, estuvo lejos de ser una celebración tranquila. En un evento marcado por abucheos y descontento popular, la Síndica Jurídica, Sandra Garrido Cenobio, se convirtió en el centro de la controversia.
Entre gritos de “¡traicionera!” y señalamientos de corrupción, los asistentes manifestaron su molestia hacia Garrido Cenobio, quien recientemente dejó las filas del Partido Verde Ecologista para unirse a Morena, generando indignación entre los ciudadanos. El cambio de partido, visto por muchos como una traición, fue interpretado como un movimiento oportunista para asegurar posiciones dentro de la nueva administración.
A esto se suma la acusación de que Sandra Garrido mantiene una relación sentimental con el alcalde Jorge Hernández Araus, lo que supuestamente le habría garantizado un lugar privilegiado en el equipo de gobierno. Estas denuncias han avivado las críticas sobre el nepotismo y las prácticas políticas en el municipio.

Además, el descontento no solo está dirigido hacia Sandra Garrido. En la administración pasada, su hermana, Nancy Garrido Cenobio, ocupó el cargo de regidora propietaria, lo que refuerza la percepción de que las mismas familias se perpetúan en el poder a través de relaciones personales, acuerdos y favoritismos.
Durante su campaña, Jorge Hernández Araus prometió un cambio y criticó abiertamente estas prácticas. Sin embargo, su llegada al poder parece haber revivido los patrones de siempre, generando un profundo desencanto entre los ciudadanos de Cuautepec.
El evento, que debía simbolizar el inicio de una nueva etapa para el municipio, terminó empañado por el rechazo popular. Este inicio turbulento plantea serios retos para la administración de Hernández Araus, quien deberá enfrentar no solo las demandas de la ciudadanía, sino también la creciente percepción de que el cambio prometido ha quedado en palabras.
El pueblo de Cuautepec exige respuestas y acciones concretas, dejando claro que no tolerará más de lo mismo. El desafío ahora es recuperar la confianza de una población que, en lugar de celebrar, se mostró inconforme y cansada del juego político que parece repetirse en el municipio.